HUESCA | Anda revuelto el personal por los excesivos precios de las entradas para el derbi aragonés, tanto en Huesca como en Zaragoza, y con seguridad no es tan faltos de escandalizarse, pues los precios para este partido son desmesurados y exagerados para mi gusto, y creo que para quienes ven o van asíduamente a campos de fútbol. Una vez declarado esto, sería bueno preguntarle al club en cuestión, en este caso al Huesca, porqué ha puesto esos precios tan desorbitados para casi todos los bolsillos.
La respuesta, es evidente y no debería sorprender a nadie que siga mínimamente la actualidad azulgrana, aunque nada más publicarse los precios de las entradas, muchos lejanos a Huesca han puesto el grito n el cielo por los precios. El Huesca ya anunció que este año, abusando de sus socios, iba a retomar la antigua costumbre de poner un día del club: no avisó ni qué partido sería ni cuanto costaría, pero la cosa estaba muy clara: sería el día del Zaragoza y costaría al socio, como mínimo 50 €. 4000 socios consideraron aceptado este partido, pasaron por caja y pagaron sus 50 de vellón, pero 2567 decidieron ahorrarse ese extra, muy lícita una cosa como la otra.
El Huesca se ha visto abocado a tomar esta medida por su malísima situación económica, en Huesca somos conscientes, fuera de Huesca no lo sé, y ha podido resultar duro o violento, cada uno puede aceptar esta iniciativa o rechazarla, pero ahí tiene los datos. El Huesca no ha ido ni por sorpresa ni por la espalda, y a buen seguro, de poder elegir, no habría tomado esa medida. Entiendo el mosqueo del personal, pero entiendo la decisión del Huesca, y la comparto, en el sentido de que el club necesita un esfuerzo, un empujón para ayudar a salir del barro, y no hundirse más. Seguramente el empujón no será definitivo, pero ayudará a que las ruedas del carro se hundan menos en el fango que otros lo metieron.
Ahora, el que quiera ir al fútbol y ayudar, aunque eso suponga un buen roto en el bolsillo puede hacerlo. Quien prefiera no acudir está en su derecho, y nadie será más por ir, ni nadie penos por no acudir al estadio. Todo lo demás serán fuegos de artificio y ruido al margen del partido, en el que no pienso entrar. Los datos ya los tienen, la realidad también. Ustedes pueden juzgar y decidir libremente.