El Entrerríos Zaragoza ha vuelto a sonreír, aunque solo sea con un punto. El conjunto dirigido por Alfonso Rodríguez logró este sábado un valioso empate (2-2) frente al Lugo Sala, rompiendo una racha negativa de cinco derrotas seguidas. Un punto que sabe a más que eso por el esfuerzo, la entrega y la actitud de un equipo que, pese a las bajas por lesión, luchó hasta el último segundo.
Lugo golpea primero en un primer tiempo igualado
El duelo en el pabellón de La Granja fue intenso desde el inicio, con un Entrerríos voluntarioso pero mermado por las ausencias. Iván Romero tuvo la más clara con un disparo que se estrelló en el poste, pero fue el conjunto gallego quien se adelantó gracias a Miguel, que firmó el 0-1 en el minuto 18 tras aprovechar una ocasión bien construida por su equipo.
El marcador al descanso no reflejaba del todo lo vivido sobre el parqué, ya que los azulones plantaron cara y merecieron más, con varias aproximaciones peligrosas.
Reacción con garra y un final vibrante
La charla en vestuarios surtió efecto y Entrerríos salió con otra energía. En el minuto 22, Marcos Forga empató con un potente disparo lejano tras un uno contra uno, que levantó al público local y dio alas a los suyos.
El encuentro entró entonces en una fase de máxima tensión e igualdad. Pero fue Adri Blat, con un disparo desde fuera del área en el minuto 29, quien dio la vuelta al marcador con el 2-1, desatando la locura en la grada.
Parecía que la remontada era una realidad, pero Lugo no se rindió y aprovechó un momento de desconcierto para presionar. En los instantes finales, Entrerríos arriesgó con portero-jugador, y la apuesta tuvo premio: Shunta Uchida firmó el 2-2 definitivo tras una gran jugada coral.
Pese a algún intento final por ambos bandos, el marcador ya no se movió. Un empate justo entre Entrerríos Zaragoza y Lugo Sala, luchado y celebrado como una pequeña victoria.