ZARAGOZA| El Casademont Zaragoza se despide momentáneamente de la Euroliga. Tras la eliminación en el “play-in” para meterse en la Final a 6 que se disputará en Zaragoza, el club rojillo cierra otra gran actuación en la máxima competicion continental. La complicada eliminatoria no debe empañar el trabajo realizado desde octubre, en el que se ha ganado a algunos de los mejores equipos de Europa y se han vuelto a vivir grandes noches en el Príncipe Felipe. Asimismo, el triunfo en el último encuentro (64-73) es la mejor representación posible del paso del Casademont por la Euroliga.
Pese a las críticas recibidas en los últimos días y tras el difícil resultado del encuentro de ida (55-75), el equipo de Carlos Cantero disputó el encuentro para hacer honor a su trayectoria. La intención era clara: remontar la desventaja de 20 puntos. Sin embargo, el Tango Bourges Basket no lo iba a poner fácil. Con carácter y pundonor, el cuadro aragonés salió a intentarlo, sabiendo que tenía mucho más a ganar que a perder. Empezó Marie Mané anotando desde el 6’75, y no tardaron a sumarse Atkinson y Pueyo, máximas anotadoras del Casademont. Pese a ello, el Bourges tampoco se quedaba atrás y también fusilaba desde el triple.
La rasmia del Casademont en la Euroliga
Hay que contar con el apartado físico. Entre las varias jugadoras tocadas que tenía Cantero, la más preocupante era Nerea Hermosa, pues era la única pívot natural de la que disponía el técnico madrileño. Tanto la vitoriana, que realizó un gran esfuerzo para ayudar el equipo, como Shante Evans competaron un buen partido. Últimamente, se nos está llenando la boca hablando de rasmia, pero -en este caso- lo suyo fue una clara demostración. Y un pequeño ejemplo de lo que han sido los partidos del conjunto rojillo contra los grandes transatlánticos, como Fenerbahçe, Valencia o Praga.
A medida que avanzó el encuentro, cada vez parecía más difícil conseguir la heroica. Se llegó al descanso 3 puntos por debajo: 40-37. Restaban 20 minutos y el Casademont no pensaba rendirse. Volvió a la carga en el inicio de la segunda parte, con un pequeño parcial que metió el miedo en el cuerpo a las francesas, pero pronto se esfumó. En un día en el que Mariona Ortiz no estuvo al gran nivel al que nos tiene acostumbrados, Mané, Atkinson, Pueyo y Mawuli dieron un paso adelante. Sostuvieron al equipo zaragozano en los peores momentos y se llegó al último y decisivo periodo con la igualada en el marcador: 52-52. Era prácticamente imposible, pero no cabía duda que las de Cantero lo intentarían hasta el bocinazo final.
En el último cuarto, el Casademont poco a poco empezó a coger ventaja. Sin embargo, parecía que era demasiado tarde para conseguir la épica. +3, +5 y hasta el +8 a 3 minutos para el final. Con cualquier otro equipo, habríamos dicho que era imposible, una utopía. Pero, con este -tras las últimas experiencias- como la remontada y casi victoria en Praga, había licencia para soñar. El cuadro aragonés lo intentó, pero el equipo francés supo aguantar la embestida y confirmar su pase a la “Final Six”.
Una buena manera de despedirse temporalmente de la Euroliga, llevándose una victoria muy trabajada y dejando el nombre de Zaragoza en todo lo alto. Tercera temporada consecutiva cayendo en cuartos de final de la competición europea (Euroliga y Eurocup)… y las que vendrán. ¡Hasta la próxima, Europa!.