ZARAGOZA | La increíble y vergonzosa debilidad defensiva que protagoniza al Real Zaragoza ya no sorprende a nadie. Las acciones que antes podían resultar puntuales se han convertido en el pan de cada día a lo largo de todos los encuentros. Ni con dos centrales ni con los tres que experimentó en su día Víctor Fernández y le siguió Miguel Ángel Ramírez se ha conseguido emitir la hemorragia. Es en este punto donde vuelve a la escena Jair Amador, el único central de la plantilla capaz de ser contundente y verdaderamente eficaz en la defensa del área.
Estando más fuera que dentro del Real Zaragoza durante los últimos dos mercados de fichajes, Jair regresa a ser una pieza más con la que contar. Es incluso hasta poético. Un futbolista con el que no se contaba ni en verano ni en invierno parece revelarse como el único jugador válido en el eje de la defensa. Una clara y contundente prueba más de que las cosas no se han hecho bien desde la dirección deportiva que encabeza un Juan Carlos Cordero que parece tener la total confianza del club.
El central luso caboverdiano siempre fue un defensor que lejos de su zona de influencia sufre. El defender a campo abierto es un “debe” que ha llevado consigo desde su primer día como zaragocista. Sin embargo, como ganador de duelos y contundente en el área propia siempre dio un gran nivel y se mostró el más poderoso en esa faceta. El buen comienzo de la pareja Lluís – Vital hicieron olvidar su figura, pero a las pocas jornadas aquel muro que parecía inexpugnable acabó derruido por completo. Tampoco Clemente rindió en esa posición y la lesión de Kosa nos impidió verlo con continuidad.
Un balance notable como zaragocista
Jair Amador recaló en las filas zaragocistas en el mercado estival de 2020 tras su etapa en el Maccabi Tel Aviv israelí. Durante sus cinco años vistiendo la camiseta blanquilla, solamente este último no ha contado como titular para los dos entrenadores. El resto de temporadas fue un fijo en los onces e incluso demostró en ciertas ocasiones que la Primera División no le quedaba tan lejana. De 1,9 metros de estatura, Jair es un defensa central poderoso en el juego aéreo y responsable en la defensa de su zona. Aspectos que pueden parecer simples para cualquier central pero los cuales ahora mismo solo pertenecen en el seno de la plantilla a un Jair Amador que se muestra como la última baza para cortar la sangría que está sufriendo el Real Zaragoza.