Okazaki quiere que los 12 goles firmados en Segunda División sean el reto personal para Primera. El delantero japonés fue una de las piezas clave del ascenso y ese marchamo lo quiere mantener en el objetivo de la permanencia. No se esconde y lo reconoce. Quiere ser el hombre-gol de Huesca.
Okazaki reconoció que su juego ha evolucionado hasta hacer del gol su objetivo. Si antes se le pedían más cosas, ahora siente que llevar el balón al fondo de la red es la misión encomendada. “Gracias a ello -subrayó- he encajado con el estilo del equipo”, hasta el punto de que es la referencia.
Con el Villarreal a la vuelta de la esquina para abrir la temporada, el estadio de la Cerámica será la primera oportunidad para sumar puntos donde empezar a fraguar la permanencia del Huesca. No es un equipo fácil. Preguntado por Kubo, una de las perlas japonesas que ha cedido el Real madrid tras su paso por el Mallorca donde deslumbró, Okazaki dijo que es un jugador que “sabe leer muy bien el juego, encara mucho y si no puede se asocia bien con los demás. hace mejor al resto”. Okazaki y Kubo coincidieron un año en la selección japonés y el jugador del Huesca lo cubrió de elogios y matiza que “siempre se me dan bien tanto los duelos japoneses como la primera jornada”.
El japonés ha dado hoy una rueda de prensa donde ha recordado su llegada al Huesca. Tras reconocer abiertamente que no tuvo ofertas de Primera y sin minutos en el Leicester “necesité llenar ese año en blanco”. Un año sin duda difícil por el coronavirus, el visado, la adaptación a una nueva ciudad… para terminar “disfrutando”, ha aseverado, de un estilo de fútbol diferente al de Inglaterra y Alemania.
Okazaki tenía claro que su rendimiento iba a ser clave para seguir en el fútbol europeo. Sabe que eso es así con la misma sinceridad con la que subraya que “no tengo ninguna carga por lo que quiero disfrutar”.