Con la temporada 2015-2016 terminada, los jugadores cedidos de la SD Huesca, ponen fin a sus etapas dentro de la entidad oscense y regresan a sus clubes de origen. Todos ellos han ayudado de una u otra forma a alcanzar la permanencia.

Los jugadores cedidos abandonan la disciplina azulgrana cumpliendo diferentes roles y papeles a lo largo de la recién terminada temporada. Con rendimientos dispares, con altibajos, con más o menos protagonismo, así ha sido el papel de los cedidos durante esta campaña. En cada demarcación los jugadores han cumplido y en algunos de ellos, Anquela ha depositado toda su confianza hasta hacerles fijos en sus onces titulares, otros salieron desde el banquillo demostrando al míster su implicación.
Por poner dos ejemplos de cedidos con papel destacado, nombraremos a Óscar Whalley y a Tyronne. El primero ha disputado muchos minutos a causa de las lesiones de Leo Franco, el segundo ha sido el gran protagonista de las últimas jornadas. Tras varios partidos en el ostracismo, el canario volvió para alcanzar el objetivo junto al equipo antes de volver a Las Palmas.
La zona poblada de cedidos ha sido la de ataque, parcela que necesitó refuerzo en el mercado invernal. Luis Fernández, Héctor Figueroa y Mikel Arruabarrena no han cubierto las expectativas y los goles llegaron de las botas, sobre todo, de centrocampistas. El vasco, no ha cumplido con la esperanzas depositadas en él. Figueroa, por su parte, no tuvo demasiado protagonismo. En cambio, Luis Fernández, palió su falta de goles con grandes actuaciones colectivas supliendo con su gran trabajo al lesionado Arruabarrena.
Habrá que esperar para ver si alguno de los cedidos puede regresar al club azulgrana. Jugadores como Arruabarrena, que termina contrato con el Eibar, o Christian Fernández pueden cumplir otra campaña con el Huesca.
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