El Club Voleibol Teruel se prepara para un relevo institucional clave. La entidad naranja celebrará el próximo jueves 10 de abril su Asamblea General en el Centro Social de San Julián, una cita que servirá como punto final a la temporada y, al mismo tiempo, como punto de partida de un proceso electoral que se prolongará durante un mes.
En dicha asamblea, se dará paso a una Junta Gestora que será la encargada de poner en marcha la maquinaria electoral. Esta Junta también será responsable de constituir la Junta Electoral, organismo que velará por la transparencia y el cumplimiento de las normas durante todo el proceso. A partir del mismo jueves, se abrirá el plazo para que los socios interesados puedan presentar sus candidaturas a la presidencia del club, aportando avales y los nombres que formarían parte de su equipo de gobierno. El periodo se cerrará el 11 de mayo.
Un futuro abierto: del 11 al 25 de mayo, fechas clave
En caso de presentarse una única lista antes del 11 de mayo, el proceso concluiría en esa fecha con la proclamación directa de la nueva Junta Directiva. Si por el contrario concurren varias candidaturas, el calendario electoral se alargaría hasta el domingo 25 de mayo, fecha fijada para la celebración de unas elecciones internas que marcarían el rumbo del club hasta 2029.
Este proceso coincide con el adiós de Carlos Ranera, que deja la presidencia tras varios años liderando el proyecto turolense. Desde dentro del club se espera una transición serena y ordenada, de manera que no se vea afectada la planificación deportiva ya en marcha para la próxima campaña.
En busca de un salto de calidad en lo deportivo
Con la continuidad del técnico Fabián Muraco ya confirmada, el Pamesa Teruel trabaja en la confección del nuevo plantel con un objetivo claro: superar la barrera de los cuartos de final, que ha sido el techo en las últimas temporadas tanto en Superliga como en Copa del Rey.
El club es consciente de que el panorama del voleibol español ha cambiado. Nuevos proyectos están irrumpiendo con fuerza gracias a importantes inversiones económicas, y el reto para los turolenses será mantener la competitividad pese a las diferencias presupuestarias. La directiva entrante tendrá por delante el desafío de mantener el espíritu combativo del equipo mientras explora nuevas vías para seguir creciendo dentro y fuera de la pista.