Vavro hizo su debut con la SD Huesca el pasado sábado contra el Osasuna y demostró estar listo para disfrutar de más minutos. Se mostró muy sólido en la defensa y con iniciativa en la organización del equipo. Aunque se tuvo que marchar tocado del terreno de juego, el club ha confirmado que no se trata de nada grave.
“Físicamente me encuentro muy bien, no es una gran lesión, y estoy preparado para poder afrontar la próxima semana con total normalidad”, suspiraba el eslovaco. No es para menos, después de la larga lesión que tuvo en la Lazio, encontró una nueva oportunidad en tierras altoaragonesas, donde confiesa haberse adaptado muy rápido: “Me he adaptado muy bien ya que me siento bien tanto en el equipo como en la ciudad. Debo agradecer al grupo todo lo que ha hecho por mí y lo bien que me ha acogido“.
En un sistema de juego con el que admite sentirse identificado, el fichaje invernal consiguió hacerse rápida con las ideas de Pacheta y, al fin, debutó con la camiseta azulgrana. “Fue un momento muy especial para mí. Quiero jugar en cada partido y demostrar por qué he venido. En este aspecto quiero agradecer al entrenador porque me ha apoyado desde mi llegada. He hablado mucho con él y entiendo a la perfección su filosofía de juego”, explicaba.
Aunque admite que se ha visto “unas diez veces el disparo al larguero”, el cual todavía no entiende “cómo no pudo entrar”, está contento por el partido que cuajó. “La gente me felicitó después del partido que realicé contra el Osasuna y eso me refuerza para lo que viene. Si sigo así, las oportunidades aumentarán”, reflexionaba el central.
Y es que, en definitiva, Vavro tiene muy claro que no ha venido a la SD Huesca de vacaciones: “Cuando llegué, le dije a Rubén que venía con la mentalidad firme de lograr la permanencia en Primera División. Quedan 30 puntos por disputar, son muchos, y por ello las opciones están intactas. Este equipo tiene el potencial para lograrlo”.