HUESCA | La SD Huesca se medirá este domingo (18:30 horas) al Burgos CF en uno de los partidos más exigentes de lo que queda de temporada. Los oscenses, que vienen de romper su mala racha ante el Sporting de Gijón (3-2), visitan a un Burgos que nunca pone las cosas fáciles en su casa y que será un escollo en el camino con total seguridad. El técnico azulgrana, Antonio Hidalgo, lo tiene claro: “Esa urgencia de seguir sumando es lo que te lleva a ganar partidos”, dijo en rueda de prensa en la que confirmó que podría contar con Gerard Valentín “si ese golpe no es demasiado fuerte”, aunque no todavía con Javi Hernández, quien “esperemos que para el tramo final esté disponible y nos pueda ayudar”.
Tras semanas de dudas fuera de casa, el Huesca buscará recuperar su mejor versión en uno de los campos más complicados de la categoría. Antonio Hidalgo sabe que la exigencia será máxima: “Nos enfrentamos a un rival que tiene mucho talento, especialmente por dentro. Te exige muchísimo también por fuera”, advirtió. El Burgos acumula cuatro triunfos y un empate en sus últimos cinco partidos, dejando claro que, como mínimo, no será un rival sencillo. “Rami le ha dado ese orden táctico que siempre transmite a sus equipos. Están en una muy buena dinámica y en casa son muy poderosos”, valoró Hidalgo sobre el rival actualmente décimo y que, con 46 puntos aspira a intentar meter la cabeza en los playoffs finales por el ascenso.
Por otro lado, Hidalgo no ocultó que las últimas salidas del equipo han dejado demasiadas dudas, especialmente con los 8 goles encajados en los últimos 4 duelos. “Tenemos que ser más compactos, más fiables fuera de casa. Lo necesitamos otra vez”, afirmó. Especialmente crítica fue la derrota en Ipurúa ante el Eibar: “Coincidimos con 17 remates del rival, eso no es soportable”. Así, el técnico insiste en recuperar la solidez como base para sumar: “Debemos mantener la portería a cero para estar más cerca de la victoria”, subrayó.
Antonio Hidalgo y una ilusión desbordada
El contexto del partido también es especial para los seguidores de la SD Huesca, que viajarán a Burgos en buen número. El club ha facilitado autobuses (150 azulgranas que viajan en el bus oficial y a los se les será sufragada la entrada al partido) y el ambiente es de entusiasmo creciente. “La ilusión se palpa por la calle. Hacía tiempo que la ciudad no podía vivir algo así, y ahora lo está viviendo”, expresó Antonio Hidalgo con emoción.
La SD Huesca afronta la recta final de temporada con su primer objetivo —la permanencia— prácticamente sellado. Pero el vestuario tiene claro que no quiere quedarse ahí. “Todos tenemos que cambiar un poco el chip y saber que estamos luchando por algo muy bonito. Nuestro primer objetivo que era mantener la categoría, eso prácticamente no es matemático pero lo tienes conseguido y ahora tenemos que tener en nuestras cabezas que tenemos que tener ambición y muchas ganas de querer luchar por estar arriba en los puestos que nos hemos ganado”, afirmó el técnico. Porque si algo ha demostrado este equipo durante la temporada es que, con intensidad, concentración y urgencia, puede competir ante cualquiera.