En un verano de transición donde la SD Huesca está priorizando las salidas antes que los refuerzos, Pulido ha visto cómo se ha quedado completamente solo. En su vuelta al trabajo el pasado lunes, debió de parecerle chocante que ni David Ferreiro ni Mikel Rico aparecieran por la ciudad deportiva. De los tres capitanes del equipo, ya solo queda él.
Se trata de una sensación dolorosa, así lo ha reconocido el propio Pulido en la primera rueda de prensa de la pretemporada. Para ellos, solo quedan palabras de agradecimiento: “Son dos jugadores que lo han dado todo por esta camiseta y por esta provincia. Estoy muy agradecido por todo lo que han hecho tanto fuera como dentro del campo, han sido muy importantes para la SD Huesca y los valores que promovemos”. Así lo mostró también a través de sus redes sociales.
GRACIAS por vuestro esfuerzo, dedicación, perseverancia, trabajo, humildad…pero sobre todo GRACIAS por habernos hecho soñar!!!
Habéis dejado un recuerdo imborrable, no solo en un club, también en nuestros corazones ❤️💙 pic.twitter.com/SqmmeaWlSN
— jorge pulido mayoral (@pulido_24) July 3, 2022
La reflexión ha ido más allá: “Es mi sexto año y ya solo quedo yo de ese primer ascenso… y otros pocos del segundo, pero así es el fútbol; cuando las cosas no van bien hay que buscar cambios”. Por ello, mira hacia el futuro con “una ilusión terrible” y espera que se arme “un buen equipo para hacer un gran año”.
Aprender y avanzar
Para esta mejora, Pulido cree que aprender de los errores de la pasada temporada de la SD Huesca: “El año pasado nos equivocamos y olvidamos lo compleja que es la Segunda División. Además, dejamos de transmitir en el campo y El Alcoraz dejó de ser un fortín; debemos recuperar todo eso. La actitud la debemos cambiar del primero al último, ya no valen las excusas“.
Después de un verano enfocado totalmente a su completa recuperación, el capitán afirma estar listo para entrar en la dinámica del equipo; un equipo que viajará a Benasque con muy pocos efectivos y que quiere aprender cuanto antes la idea que Ziganda quiere imponer.