ZARAGOZA | Desde su llegada al Real Zaragoza, Gabi Fernández siempre ha hablado de la imperiosa necesidad de recuperar a los futbolistas. En su segunda semana de entrenamientos, el técnico madrileño sigue enfocado en esa y en otras muchas tareas, como el balón parado o seguir creando un ecosistema defensivo más fiable. En su debut en el banquillo de La Romareda, Gabi ya dejó algunas señas. En apenas 90 minutos mostró confianza en un actor secundario en las últimas temporadas del club aragonés: Toni Moya.
Tras coincidir con Gabi en el Atlético de Madrid, Moya siempre encontró en el ’14’ un futbolista al que admirar, un referente y así lo llegó a manifestar públicamente. Por ello, no es casualidad que muchos vieran en el pacense el heredero de Gabi. En el Atlético de Madrid no pudo ser su heredero, pero por capricho del fútbol, quizás sí pueda ser su extensión en el Real Zaragoza. Desde su llegada en el mercado de verano de 2023, Toni siempre pareció un alumno apático. En él siempre se vislumbró una gran capacidad, una buena técnica, pero pocas veces pudo mostrarla con regularidad. Una falta de constancia que le han relegado en muchos momentos a un segundo plano.
Con el técnico madrileño, esta tendencia podría cambiar. Gabi le dio confianza en su primer partido poniéndolo como titular y manteniéndole en el campo a pesar de haber visto tarjeta amarilla en los primeros compases del choque. Toni, que siempre ha sido un futbolista de destellos en La Romareda, puede convertirse en una constante. Tras dos años y cinco entrenadores, el mallorquín tiene ahora en el banquillo alguien al que admira y que le conoce desde sus inicios. Quizás es por ello que Gabi parece tenerle más fe que ningún otro.
Toni Moya, renovado
Otro de los motivos por los que Toni Moya está llamado a dar un paso al frente es por su renovación automática una temporada más. El Real Zaragoza se encuentra en una situación de urgencia y Gabi es consciente. Por tanto, sacar la mejor versión del ’21’ puede ser clave para la salvación. Ahora, tras haber compartido tres minutos con uno de sus ídolos como jugador, está llamado a ser su extensión en el campo.