ZARAGOZA | El Real Zaragoza se acerca a un pozo en todos los lugares: también en sus laterales, con Dani Tasende e Iván Calero en ese lugar. El infame empate que los blanquillos cosecharon ante el Granada, que jugó más de la mitad del partido con uno menos, hace que la afición busque culpables. A las repetidas críticas a Miguel Ángel Ramírez, la defensa de cinco o el nivel de los atacantes, se suma el nivel de los laterales. Dani Tasende e Iván Calero, que cuajaron un inicio de temporada espectacular, han mostrado un nivel muy bajo durante los últimos encuentros. Con Luna lesionado, es primordial que ambos recuperen su forma para, por lo menos, frenar la caída en picado del equipo.
Iván Calero y Dani Tasende, un juego de espejos
Iván Calero ha sido prácticamente intocable tanto para Víctor Fernández como para Ramírez, pero nada queda de aquel lateral que comenzó la temporada con dos asistencias en cuatro partidos. Nada queda del jugador que causaba pesadillas a los extremos. Desde los últimos partidos bajo el mando de Víctor y, sobre todo, con el sistema de cinco defensas, el ex del Cartagena se ha diluido como una píldora. Su nula aportación en ataque (podría llevar más de un gol) y sus errores defensivos han salido muy caros a un equipo que no se puede permitir más fallos. El último, el pasado sábado en Granada, donde quedó retratado en el gol de Rebbach.
El caso de Dani Tasende es similar. Sus comienzos como blanquillo fueron inmejorables, pero poco a poco ha ido empeorando hasta el punto en que parece estar desquiciado. Más allá de su golazo en La Rosaleda, el cambio de míster no le ha sentado nada bien. Si hablamos de un jugador propenso a descuidar su espalda, durante estos últimos partidos su situación ha sido dantesca. Siempre a merced de los extremos rivales, se le cruzaron los cables ante el Cádiz, dejando al equipo con uno menos.
El foco en el lateral
El Real Zaragoza tiene muchos problemas, pero el nivel de sus laterales se acerca al drama. Hoy por hoy, el nexo entre el ataque y la defensa del conjunto blanquillo es inoperante. Las bandas son frágiles . El juego no fluye. El conjunto maño no se recuperará de esta crisis de un día para otro, pero ha de ir paso a paso, y ha de hacerlo ya. Todo en el conjunto maño ha de mejorar, pero que el Real Zaragoza recupere a sus laterales es primordial. Llegó la hora de la verdad. No hay margen de error.