ZARAGOZA | El Real Zaragoza se toma un descanso para asimilar la catarata de acontecimientos que vivió en un simple suspiro. El equipo ha iniciado las vacaciones navideñas, después de una semana trágica, que acabó con victoria, pero que fue un drama en el resto de las cosas. El triunfo ante el Racing de Ferrol fue un respiro, la última huella de un 2024 que se pareció demasiado a todos los años anteriores.
Abdicó una leyenda, el presidente habló con más ínfulas que tacto y las mejores frases le correspondieron al testigo en los banquillos. David Navarro dejó huella en rueda de prensa. Su discurso ensalzaba el fútbol aragonés, reivindicaba la cultura del esfuerzo y el valor que siempre han tenido los modestos en este juego. Una vez que ha cumplido su misión, sospecha que el club le negará las llaves de la plantilla y su pelea está ahora en saber si tendrá continuidad en el próximo cuerpo técnico.
Miguel Ángel Ramírez se mantiene como el primero en una lista de candidatos. A Ramírez le definen algunos rasgos claros. Formador en el deporte y en la vida, se trata de un tipo inquieto, un nómada del fútbol. Actualizado, flexible en sus registros, se ha formado en los viveros del fútbol moderno: Liverpool, Newcastle y la Academia Aspire son algunas de sus fuentes. En seis meses consiguió un campeonato internacional, la Copa Sudamericana, una suerte de Europa League en la Conmebol. Lo logró con Independiente del Valle, en el mayor éxito reciente del equipo ecuatoriano. Su único paso en España llegó en el Sporting de Gijón. Accedió a los playoff y dejó huella, hasta alcanzar el favor de toda la ciudad y ser valorado como el promotor de un modelo que no se entiende sin Mareo y su cantera.
Al margen de esa elección -impopular en algunos sectores, convincente entre los especialistas de la categoría- conviene hacer una reflexión más profunda. El Zaragoza suma 19 entrenadores en un periodo de 12 años, 20 si se le añade la interinidad de David Navarro. El club posee un gen tan autodestructivo que sus leyendas también se tambalean. Aspectos como el análisis deportivo, la preparación física o el tratamiento y la prevención de lesiones están anclados en fórmulas de otro tiempo. El salto a la modernidad no pasa solo por una elección en el banquillo, sino por la actualización de todas sus áreas.
La Segunda ofrece tantas oportunidades que, tras la peor racha del curso y el triunfo, el Zaragoza está a solo cuatro puntos del playoff. Pero la última victoria no puede esconder todas las derrotas que llegaron antes. El cierre sirve para añadir una pequeña paradoja: nadie esperó tanto el mercado de invierno como Víctor Fernández. Curiosamente, la ventana se abrirá con la necesidad de hacer un fichaje que el club no tenía entre sus cuentas: la de un entrenador que ocupe la silla más compleja de la categoría.